Las fachadas de las Facultades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se han convertido en un espacio de publicidad para los aspirantes a los cargos electivos del próximo 15 de febrero, convirtiendo la institución en un lugar donde la contaminación visual prima.

Los diferentes candidatos han colocado sin ningún tipo de regulación, una gran cantidad de afiches y bajantes, que no sólo entorpecen el tránsito por las instalaciones universitarias, sino, que constituye un espectáculo desagradable, digno de una entidad en donde el desorden, la falta de sentido común y el irrespeto son el pan de cada día.

Con tubos pvc, piedras, sogas y otros materiales, así como rostros transformados en photoshop, los políticos universitarios se han llevado, gracias a su sed de poder, todo el decoro y dignidad que debe tener una institución histórica y del nivel de la UASD.

Es una lastima que las actuales autoridades universitarias no tengan la moral para regular esta práctica, pues ellos en su tiempo también lo hicieron, y peor aún, hoy concentran sus esfuerzos en promover a sus candidatos aliados.



Los afiches son un legítimo derecho de todo aspirante a un cargo, pero el lugar y la forma en que se colocan dicen mucho de quien figura en el.

Hoy la UASD se convierte en una enorme piñata, en donde todos están dispuestos a "pelear" por llevarse los mejores "dulces", sin importar que se llevan en su pleito.

En nuestra universidad, que ya va por su tercer día de clases y aún se muestra desértica, lo que se escucha por sus pasillos es politiquería, pues aún nuestros estimados profesores no llegan a la altura de "políticos".

Lo peor es que en poco tiempo este fenómeno se extenderá por todo el país, con las elecciones presidenciales del 2012; ahí será el llorar y crujir de dientes.

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