Acabamos de despedir el mes del cine: agosto. En éste se agotó toda una agenda merecedora y, cómo no, recibimos también el mes de agosto con la promulgación de la ley cine, la cual servirá como estimulo para la producción de este arte en el país. Septiembre, está dedicado a la fotografía y, Agencia Colectiva saca del archivo esta conversación que sostuvimos con el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski, también llamado “fotógrafo de los escritores”. Ahí les va.

Pregunta: ¿Por qué fotografiar autores?

Respuesta:
Fotografiar autores es mi manera de contribuir con la literatura latinoamericana. Es la gran pasión de mi vida.

P. Qué revela para ti cada fotografía plasmada?

R. El derecho de cada autor a una identidad propia, más allá de su marca generacional o estilística. Cada retrato es una aventura única, un re-trato entre un autor y un lector que de alguna manera es todos los lectores.

P. ¿Cuáles consideras que serían los aportes de la fotografía a la cultura del siglo XXI?

R.
Esencialmente, dinamismo, comunicación y análisis interactivo entre las diferentes disciplinas artísticas, y sociales.

P.
A sabiendas de que tu inclinación por la fotografía fue el producto de tu gusto por la literatura, ¿qué relación ves tú entre la literatura y la fotografía?

R.
Intima, indisoluble y mágica.

P.
Cuéntanos un poco sobre la primera experiencia que tuviste con tu primer autor fotografiado, a la edad de 18 años, y el cual fue Borges.

R. Convengamos en que fue fruto de un encuentro entre el azar y la necesidad. Borges estaba allí, por suerte, y yo necesitaba poner la primera piedra de este largo camino.

P. ¿Por qué Borges?

R. 32 años después de hacer la foto me doy cuenta de que no habría podido ser otro. O quizá sí, pero no tendría la misma capacidad simbólica.

P. No es necesario ser un analista fotográfico para percibir en tus fotografías un derroche de creatividad artística. En el momento en que vas a fotografiar a un autor, ¿Cuáles características tomas en cuenta para tomar una buena foto?

R. Ante todo, un respeto reverencial por la persona que tengo enfrente. A menudo los he leído, admiro sus obras o incluso somos amigos, pero tengo por norma acercarme a cada autor como si fuera el único escritor del mundo.

P. En ocasiones anteriores has precisado de que antes de fotografiar a un autor originas con éste una conversación, y no es hasta momentos después que tomas tu fotografía. Explicabas que no retratas con el alma o el ojo –como frecuentemente suelen decir los fotógrafos-; sino que lo haces con oído y los pies. Entonces, ¿premeditas la fotografía que quieres del autor o esta es el resultado de tu conversación con este?

R. No, en absoluto, esta percepción a través de distintos sentidos, no solo no prefija ni condiciona, sino que me permite improvisar en cada situación, si no fuera así, correría el riesgo de repetirme. Y eso sería malo para mi trabajo y, creo, desconsiderado con el autor.

P. ¿Qué autor te gustaría haber fotografiado que aún no has retratado?

R. Son infinitos. Cada día descubro nuevas voces y espero vivir muchos años para retratarlas a todas.

P.
¿Cuál consideras tú que es la responsabilidad social de un fotógrafo?

R.
Como mínimo que haga bien su trabajo.

P. ¿Entiendes tú que la fotografía es una necesidad del desarrollo humano?

R. Me conformo con pensar que ayuda a desarrollar ciertos sentimientos humanos.

P.
¿A qué se debió tu inclinación de fotografiar autores dominicanos?

R. Inclinación no sería la palabra, se trata de una responsabilidad, que, tengo el lujo de compartir con excelentes gestores culturales del país que me han dado la oportunidad de avanzar en un proyecto que arrancó con el festival VivaMerica 2009.

P.
¿Cómo ha influido el fotoperiodismo en esta labor de fotografiar escritores?

R. Muy activa y positiva, porque me ofrece continuamente nuevos puntos de vista y me recuerda que hay que estar siempre alerta porque la inspiración surge cuando menos te lo esperas.

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